Todos queremos despertar cada mañana con una sonrisa puesta en la cara, encarando los problemas de frente, volviendo a la rutina de cada día con ganas, llegar a casa contentos con nosotros mismos y tener a alguien esperándonos para abrazarnos, para querernos, alguien para quien seamos importantes.
La felicidad se manifiesta en mí con una sonrisa casi permanente. Los pequeños retazos de este sentimiento sacan la parte más divertida, estúpida, alegre e ingeniosa de mí. Si me preguntas: ¿Eres feliz? Debería haberte contestado que no del todo, pero dije que nunca se es demasiado feliz.
Yo ya compré en mi infancia y gran parte de mi adolescencia boletos para la loteria de la felicidad y nunca me tocaba nada. Hace tiempo que deje de hacerlo. No me fue muy bien en el comienzo pero como dice Chris Martin (Coldplay): Nobody said it was easy. Ahora todo empieza a ir bien, pero todo debe llevar su tiempo.

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