A las 00:00 del día 28/06/2010 me encuentro sentada en la calle, viendo fuegos artificiales como cualquier 4 de julio en E.E.U.U. Un pensamiento viene a mi mente: ¡Qué pena que no podamos celebrar un 28 más! Supongo que al final me acostumbraré a estar sola conmigo misma, como antes, pero mientras estoy en periodo de adaptación permíteme que reflexione.
Nunca he tenido el corazón tan rojo
Al adaptarse, un sujeto abandona hábitos o prácticas que formaban parte de su comportamiento, pero que están negativamente evaluadas en el ámbito al que desea integrarse, y eventualmente adquiere otros en consonancia con las expectativas que se tienen de su nuevo rol.
Cuando uno de los dos decida "mover ficha" (véase saludar o simplemente mirar) todo será más fácil. Yo voy a mi ritmo, no quiero ir más rápido por miedo a marearme y no quiero ir demasiado lento para no quedarme atrás.
Algún día no recordaré ni un número, ni un mes, ni un lugar. Y cuando llegue ese día podré despertarme sin querer volver a dormirme para saber como acaba mi sueño. Porque querer vivir eternamente en un sueño es no querer vivir, huir de la realidad, no aceptar la verdad y yo no quiero eso.
Me gustaría poder borrar el mes de junio de mi calendario. Nunca me ha pasado nada bueno en 20 años.

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