He decidido arrancarme la piel, te la mando por correo, que sepas que están ahi los besos que me diste ayer, ya no te debo nada que te vaya bien.
Vuelvo a ser yo, dueña de mis actos; vuelvo a ser la de antes del 27 de marzo. El círculo está casi cerrado. Ya no me resulta incómodo casi nada. Y, próximamente, espero que se me ocurra alguna tontería que sea merecedora de una palabra tuya, sólo de una para así poder volver al principio, aunque parezca que nada puede ser como antes.
Quiero que la H deje de ser muda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario